martes, 11 de septiembre de 2012

Monólogo de la María Pía

María Pía nos deleita con sus interesantes opiniones. Ojalá podamos aprender algo.
Le tocó la pechuga a la Margarita, y yo te juro, no sé cómo se dejó, que fácil, o suelta, no sé, me carga decir suelta, jaja, pero fácil, no, no fácil, perra. Si, perra. Era la primera vez que salían, más perra. José Pedro, además, va siempre a misa. Perra, tentadora...porque las mujeres tienen la última palabra en esas cosas, el pobre hombre qué va a hacer, ¿aguantarse? Imposible, pobresito! Imaginate el dolor, porque les duele, sabiai? Sí, me dijo la Matilde. Les duele. No sé por qué ella sabe. Yo no hablo de eso con hombres, pero en fin, de repente uno sabe cosas que no sabe por qué las sabe o tal vez ella lo sabe porque lo leyó en internet. A mi en verdad este tema no me importa mucho, porque yo estoy tranquila, yo voy a esperar. No me urge, cachai? Imagínate que lo hací por primera vez con un pololo...y después...qué? ¿dónde queda toda la chispa, toda la gracia, el misterio del pololeo? Te dejan botada. Y sucia, cachai? Una mendiga, pidiendo eso que nunca nadie se lo va a poder dar, porque...ya lo perdió! A una amiga le pasó. Te morí cómo fue. Fue atroz. Todavía llora. Como que se le murió el corazón, no sé, suena chulo, pero en verdad esa sensación da. Anda como un fantasma. Le quitaron su don mas lindo cachai? Yo me muero. Pero hay que tener fuerza de voluntad, y saber cuándo parar. Yo encuentro que, si teni 18, y estay todavía en el colegio, y llevay pololeando menos de un mes, con cueva deberíai agarrar. Lo demás es demasiado, demasiado compromiso. Si llevay tipo 8 meses, ya, pechuga por arriba del sostén. Si llevay un año no sé, tal vez punteo, pero ahí ya no cacho, porque eso es más heavy, aunque cacho a algunas que lo hacen. Lo encuentro asqueroso, como demasiado animal.

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